Un juguete que les hace levantar la vista de la pantalla.
BlastBlocks nació de un deseo sencillo: devolver a los niños un juguete que se mueve, se construye y se comparte.

Menos pantallas, más juego.
Las tablets y las consolas ocupan cada vez más espacio. Queríamos un juguete que dé ganas de correr, apuntar y reír juntos, y que se guarde en el baúl de los juguetes, no en un enchufe.

Bloques, un muelle, cero pilas.
El blaster llega ya montado. Se carga, se prepara, se dispara y la cápsula salta. Los bloques sirven para transformarlo: cada niño crea su propio modelo.

Un equipo de verdad detrás de cada paquete.
Envío con seguimiento gratis, 14 días para cambiar de opinión y un servicio de atención al cliente que responde de verdad. Si algo no va bien, nos ocupamos.